Me despierto, buscando la paz en mi mente. Aquí abajo, donde no puedo ver claramente, donde apenas puedo recordar. Me despierto para ver la imagen de algo que me recuerde al amor, que me haga recordar sentimientos olvidados en un cajón, en lo más profundo de nuestros peores momentos. Busco algo que me haga engancharme a la vida y que te haga ver la poesía de mis canciones, que te haga sentir como si de ti florecieran amapolas, en las que se posan abejas, buscando lo dulce que desprendes, para no picar, como yo busco picar en tu trampa para ratones, con el queso más venenoso pero más adictivo que podría probar una rata como yo, qua me mate, que me haga volar, ir directo a tu cielo, para ser un angel, tal que un demonio, porque seria de estúpidos no pecar, morder de la fruta prohibida, sentirse libre dentro de ti, qué ironía. Y así poder condenarme a un infierno de tus caricias, atarme a las cadenas de tu amor, que ardan, y que me quemen, porque yo quiero morir, buscando morderte la colita, siendo el lobo de tu manada de ovejas, siendo el postre de tu comida, el último pensamiento antes de dormir, y siendo el motivo por el cual sudar junto a una persona, hacer de mis defectos tus vicios, y recorrer mi yo por todo tu "tú" sea algo bonito.
viernes, 12 de septiembre de 2014
jueves, 14 de agosto de 2014
Me apago.
Me apago.
Como el atardecer que llega a su fin, y es cubrido por un oscuro manto punteado.
Como el que le da al interruptor, dando las "buenas" noches.
Como un dia entre turbias nieblas, que tapan mi vista.
Como el último sorbo de un café, que ya pasó de caliente a templado.
Me apago, y ni sé cómo, ni por qué.
Como las últimas palabras de una preciosa canción, que termina en susurros.
Como también, este triste cúmulo de palabras, se apaga.
lunes, 4 de agosto de 2014
Mientras...
Oscuro es el camino
Malvaro es el destino
Perdidas todas mis pretenciones
Vivo solo en este inmenso frío, en este atormentado caos
Pierdo el sol, y todos tus desastres... toma tu juicio
Que mis palabras, juegen en vuestras mentes, codiciosas por saber que esconden.
Mientras, yo haré otro canto a la libertad, de un alma atormentada por el odio
Que sólo busca, llenar su vacío, de algo no tan oscuro como la coraza que lleva puesta.
miércoles, 30 de julio de 2014
Un punto y final, para una historia que no acaba aquí...
Delante de tu espejo, se posa tu bella imagen, una imagen dulce, tentadora. Tratas de acuchillarla, con llantos, súplicas, e incluso llamadas a la mismísima muerte.
Tu espejo se rompe, corta, sangras, sangro, luchas tu propia guerra contra ti misma, una guerra difícil de ganar. Tu mente no puede más, tu cuerpo se agota. ¿Sientes como caigo? ¿Sientes como caes?
De repente... despiertas del sueño, otra vez más, vuelves a vivir otro día, encerrada en tu propia jaula, agonizante de una gota de agua, como yo, pero ese agua... está incluso más contaminada que tu lado bueno.
La noche cae, y con ella, el último fugaz y vetusto atardecer, que mis ojos vieron en poesía.
Otro día más vuelvo a soñar con ella
Otro día mas, duermo entre lágrimas. No me queda nada, y todo lo que siento es este cruel querer
Yo solo quiero que vengas y me saques de este infierno.
Este infierno, en que una noche
El más desastroso de mis caos
El más sombrío de mi pensar
Una noche... un maldito suspiro, un grito susurrado...
Vino, y me robó mis poemas, tristes y oscuros
Para convertirlos, al igual que a este pobre cuerpo
En algo no tan negro, no tan frío. Y poco a poco, fue cogiendo el poco calor que desprendías, y se adaptó a ti. Un punto y final, para una historia que no acaba aquí...
sábado, 5 de julio de 2014
Quizás...
Quizás las palabras estén vacías
Quizás el fuego ya se propage en mi
Quizás mi aliento ya no es el mismo
Quizás mi alma esté cogiendo arrugas
Quizás vivir canse, y quizás la muerte no sea eterna.
Las dudas me consumen, como me consume la vida
No es sólo la vida lo que acaba, yo acabo con mi vida
No son versos suicidas, o quizás si lo sean
Quizás me falle la vista, al no verte
Quizás... pero quizás esto no sea algo "romántico".
Quizás las dudas cansen, como me canso de mi.
No, hoy clamo por mi, por alguien que venga a hacer reaccionar este pobre cuerpo
Por alguien que le de vida, o que acabe con ella
Clamo por sentir esta fría noche de verano
Mis dedos se cansan de escribir
Hoy no es el día, ni hoy, ni nunca.
Quizás esto sea un juego de niños
Quizás solo seamos esclavos del Diablo.
Soy esclavo de mi mismo, y es la peor de las torturas.
miércoles, 18 de junio de 2014
Una noche, una chica... (Parte 4, final)
Con los ojos entrecerrados, una voz (la voz de su amado) hablaba, por la mariposa. Él estaba allí, más cerca de lo que ella podía imaginar, y le preguntó -¿No sientes dolor? Y ella contestó: El dolor que yo siento no está en ninguna parte de mi cuerpo que puedas ver, el dolor que me corroe es uno mucho más fuerte, pesado... me duele el alma, sí, el alma. Cada palabra que digo hace verme que es mi último aliento, pero unos grilletes me atan, me atan a un sufrimiento que se hace eterno. Pero la eternidad se va, como tú te fuiste, y mi alma, atormentada, busca el final de esta vida. No me quedan fuerzas para seguir expresando mi dolor, tú eras mi única fuente de vida, mi necesidad más placentera, y con tu partida, te llevaste mi vida. Él sólo pudo levantar su cuerpo, con su vestido, que adquirió un color más bien rojizo, y en ese mismo instante, cuando su alma estaba desolada, fue cuando sintió que lo único que le llenaba, y le hacía sentir vivo, era ella, y con su ida sin billete de vuelta, él había muerto también.
Decir que estas cuatro partes es un breve resumen de una "historia" que escribí hace un tiempo. Conclusión: No dejes algo marcharse, si luego puedes arrepentirte de su pérdida. Ama y deja amar.
miércoles, 11 de junio de 2014
Una noche, una chica... (Parte 3)
Esa mañana, esa chica perdió la llave que la encadenaba a vivir sola, pero no... pasaron las horas como un leve suspiro, el chico se marchó, con aquella mariposa de la que antes hablábamos, llevándose lo único que podría volver a revivir su helado corazón.
Volvió a aquel zulo que la ahogaba, esta vez totalmente a oscuras, con ella misma. Las paredes gritaban "Tú no eres real". Pobre de esos latidos! Se sentía como se iban apagando... cómo poco a poco, quedaba tendida en el suelo, inmóvil, marchita. Su cuerpo comenzó a sangrar, dejando del suelo un horror, pero a la vez, una bella poesía. Fué entonces cuando, en el último rayo de luz que recorría la habitación, entro aquella mariposa, posándose suavemente en su mano. El silencio era el protagonista ese momento....